Renovación del valor

Hablando de paz como en el título de la pintura de Alfaro Siqueiros, ¿acaso cabe duda respecto a la conciliación como un instrumento para unir o para divivir?
valor actual XXVII-min

@ManuelRodea

¿Recuperas el valor o ‘te vale’?, porque es preciso tener tiempos de descanso sin perder el ritmo, mantenerlo es una forma de procurar el cumplimiento de una consigna según una agenda y en cuestiones sociales, políticas y económicas es un hecho que no podemos pasar por alto para mantener la continuidad del valor.

valor actual XXIII-minValor discontinuo

Esto lo sabe el presidente de la república y por eso aunque no haya conferencia matutina aprovecha cualquier medio a su alcance para comunicarse y mantener activa su narrativa a pesar del cese de alguna actividad, y los días santos para la mayoría de los cristianos que habitan en México no es la excepción, pues en redes sociales habló de El Cristo de la paz, pintura perteneciente a David Alfaro Siqueiros y exhibida en la década de los 70 en el Museo Vaticano.

Antes de hablar directamente del significado de la obra y las implicaciones de que se hable de esta hoy en las esferas públicas he de reparar en la frase introductoria de la publicación del presidente: menciona que la vida y obra de Jesús de Nazareth “es reconocida por creyentes y no creyentes”, y es que en el marco de la diversidad de pensamiento resultante de la libertad constitucional queda manifiesto que difícilmente se encuentran coincidencias en las ideas de más de una persona, y aunque esta realidad es inherente al contexto jurídico en su dimensión positiva se vuelve más notoria cuando se tiene acceso al foro sin restricción tanto de forma verbal como en expresiones alternativas gráficas como la de esta pintura o algunas más controversiales y antiguas como Cristo destruye su cruz del artista visual también mexicano José Clemente Orozco (1943).

De este modo, no se puede negar que la afinidad ideológica se vuelve si no imposible por lo menos complicada y difícil de conciliar en una sociedad para lograr un consenso al cuál liderar, siendo que a pesar de ello es posible encontrar una afinidad narrativa, y de este modo López Obrador se ha granjeado el apoyo de diferentes líneas de pensamiento que ni siquiera son compatibles entre si.

Ahora bien, hablando de paz como en el título de la pintura ¿acaso cabe duda respecto a la conciliación como un instrumento para unir o para divivir?, pues Jesús mismo advirtió que “no venía a traer la paz sino la espada” (Mt. 10,34-36; Lc. 12,51-53), y es que contrasta bastante que un líder hable de “paz” en un momento específico cuando en otros suele usar un discurso predominantemente polarizante que no escatima el uso de términos peyorativos como “chayoteros”, “fifís”, “pasquín inmundo”, “leoninos” y una lista que parece recibir nuevos elementos de vez en cuando.

En ese cuadro es posible ver a un hombre con las manos entrelazadas apuntando hacia el frente como símbolo de la esclavitud política y mirando hacia la derecha en busca de una respuesta…, ¿hacen falta más detalles para aclarar la línea ideológica del mensaje plasmado por el autor?, porque el contexto es aún más revelador: así como Cristo destruye su cruz de Clemente Orozco procede de una cosmovisión resultante de las secuelas de una revolución que trajo por lo menos dos décadas de sangre, abusos e incertidumbre política, Alfaro Siqueiros escribe “cristiano: ¿qué has hecho de Cristo en más de dos mil años de su doctrina?” al reverso del lienzo  no solamente después de aproximadamente dos milenios de la vida y obras de Jesús de Nazareth, también lo escribe en el marco del inicio de la tercera década de la posguerra, el primer lustro transcurrido desde el cierre del Concilio Vaticano II, 2 años después de las olimpiadas de México y los lamentables acontecimientos que le precedieron en Tlatelolco y también 2 años después de la Segunda Conferencia General del Episcopado Latinoamericano en la ciudad colombiana de Medellín, según la cuál a través del documento final se pide para una renovación eficaz “un trabajo de reflexión, orientación y evaluación” que ha de lograrse con el diálogo y trabajo conjunto de religiosos de diversos órdenes y “especialistas en ciencias humanas” (Num. 16), esto en el aspecto particular de la catequesis pero observando que en la dimensión académica ha de respetarse “la debida autonomía de las ciencias” (Num. 6).

valor actual XIII-minEl recuento del valor

Las ciencias sociales al servicio de la labor religiosa y viceversa no es algo que inició en Medellín en el verano del 68, aunque desde siempre el cristianismo ha aspirado al carácter universal de pertenencia, la línea del CV II fue la de empoderar –usando los términos actuales– a los laicos para que actuasen en las esferas donde el clero regular no tiene alcance directo como la política, y aunque la opción preferencial por los pobres es una constante del Evangelio desde siempre, fue necesaria en esa época una especial atención de ese tema y su posible interpretación dada la coyuntura que se estaba viviendo para entonces a consecuencia de la guerra fría y la hasta ahora viva –con sus respectivas mutaciones– dicotomía de capitalismo vs comunismo.

Ahí es donde debe alertarnos el hecho de que se haga referencia al pensamiento dominante en torno a la visión sobre Cristo y la paz que se tenía en los 70, cuando comenzaba a tomar forma la línea ideológica del cristianismo que se ha conocido desde entonces como “teología de la liberación”, y si bien el Plan de Salvación habla de una liberación integral para el hombre, es sorprendente cómo los regímenes autoritarios que han subyugado a no pocos países latinoamericanos bajo la promesa de acabar con “el dominio yanqui” y “el neoliberalismo” han posicionado una afinidad narrativa bastante precisa entre su propia agenda y las visiones particulares de los teólogos de la liberación.

valor actual VIII-minLa dispersión del valor y los retos de la libertad

Si bien los teólogos de la liberación han acudido a las ciencias sociales en busca de una respuesta a los problemas de naturaleza humana, las escuelas de pensamiento a las que se ha recurrido han sido de corte estructuralista, keynesiano y en algunas ocasiones incluso directamente marxista sin evaluar a conciencia las consecuencias que dichas ideas han tenido en proyectos que han costado la libertad y la propia vida de millones de personas en Europa del Este y Asia y poco menos en nuestro propio continente, lo que tristemente ha derivado en una inconsistencia entre la promesa de liberación que se ha desvirtuado en el favorecimiento de hegemonías más nocivas que las que ya existían.

WhatsApp Image 2021-02-28 at 12.59.46 PMBreve historia de la evolución del proceso económico de la República Popular China. De Mao Zedong a Xi Jinping.

Y es que el mensaje cristiano busca transformar a la persona y elevarla a través de lo sublime del arrepentimiento, lo que es errado es pensar que ese arrepentimiento debe quedarse en la culpa y la vivencia estática de valores como la tolerancia o la compasión, llevando a quien así es convencido de vivir a ser presa fácil de la manipulación y la censura en una forma sutil y discursiva mediante la corrección política, o bien, en una forma más directa y agresiva con medidas más arbitrarias que implican el uso de la fuerza pública como un fisco implacable “contra los ricos explotadores” que estaban en vías de emprender un negocio o la cooperación con denuncias para facilitar la detención de disidentes por parte de la autoridad.

valor actual XXV-min¿Valor en serie o en serio?

De ahí la importancia de recordar lo necesario que es sufrir un poco los efectos del esfuerzo para asegurar el crecimiento personal y de los demás, pero sin olvidar que esta vivencia de carácter oblativo tiene la visión de trascendencia de un Cristo diferente al que se veía ordinariamente, según Pablo de Tarso y los mártires que le siguieron no es posible el sentido de la Fe cristiana sin la convicción en la existencia de un Cristo que pasó por una Transfiguración, una Resurrección y una Ascensión, y aunque esta visión es netamente mística y exclusiva de los creyentes con su respectivo carácter de propuesta opcional de valor, entenderla nos brinda protección de las concepciones antropocéntricas desvirtuadas que nos conducen al individualismo más lúgubre o al colectivismo más implacable que a su vez nos predisponen a las diferentes formas de esclavitud de nuestros tiempos.

valor actual XIV-min¿Hay valor en los acuerdos?

Las formas de esclavitud de nuestros tiempos son resultado de intentos fallidos de varios hombres con intenciones respetables que buscaban grandes reformas a costa de lo que fuera, una de esas reformas supuso el cisma más drástico para el cristianismo y que le hizo más vulnerable frente a todas las alternativas ideológicas que se presentaron en Occidente ante aquella crisis y otros cambios importantes en la vida del hombre, y estas fragmentaciones a su vez derivaron en revoluciones que destruyeron más cosas de las que lograron construir, antes bien, las grandes restauraciones fueron las que consiguieron la mejor versión de muchas de las cosas buenas que nos rodean, y un ejemplo de ello fue la recuperación de las relaciones diplomáticas entre el Estado mexicano y la Santa Sede después de la persecución religiosa de la guerra cristera y la censura en décadas posteriores, gracias a esos esfuerzos se pudo erigir en el Cerro del Cubilete después de boicoteos y demoliciones del gobierno callista el monumental vestigio del Cristo de la montaña que representa consuelo para quienes sufren y que además fue inmortalizado en estrofas de José Alfredo Jiménez.

valor actual IX-minDesafíos al preservar el valor

Como concibió G.K. Chesterton en su momento, este mundo puede parecerse más a un templo inacabado que a un cementerio, y para alcanzar la paz buscada con una restauración auténtica es preciso basarla no en acuerdos temporales y pragmáticos, sino en una verdadera búsqueda de un bien común que trascienda nuestras propias concepciones.

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