Valor esperado y segmentación

Lo nuevo, lo reciente, lo poco predecible fue lo que predominó no solamente en la jornada electoral sino toda la semana que le siguió, pues si bien la incertidumbre fue la única constante que se veía venir, los resultados fueron reñidos como no se había visto en décadas y la confrontación estuvo también presente, y no sólo eso sino que fue cambiante de acuerdo a la zona
valor actual XXXVII-min

@ManuelRodea

¿Esperas encontrar el valor o ‘te vale’?, en el ínter nos hemos de encontrar analogías, analogías y más analogías…, hasta que por fin entre tanta comparación, o nos perdemos o nos paramos a descifrar los significados de aquello que ocurre a nuestro alrededor, todo esto, o lo logramos en una fracción de segundo o terminamos chocando por no torcer el volante a donde deberíamos.

Entre giros, tiempo y dirección, a estas alturas ya deberíamos entender que no deberíamos circular por enmedio de la vía, antes bien, si no nos corremos hacia el carril derecho vamos a terminar ocasionando un fatal accidente. Y a propósito del tiempo y la dirección, las magnitudes en función de un periodo nos llevan a una analogía más que bien valdría la pena explicar para saber a dónde apuntar el GPS de la vida pública: el valor esperado.

Así como una media resulta ser el promedio de cierta cantidad de valores, el valor esperado o esperanza matemática suele ser una medida que promedia un conjunto de valores de carácter aleatorio, y lo aleatorio nos remite a la incertidumbre de la mayoría de los escenarios de carácter social, y vaya que esta elección mostró múltiples variaciones respecto de los posibles escenarios planteados por varios académicos. 

Lo nuevo, lo reciente, lo poco predecible fue lo que predominó no solamente en la jornada electoral sino toda la semana que le siguió, pues si bien la incertidumbre fue la única constante que se veía venir, los resultados fueron reñidos como no se había visto en décadas y la confrontación estuvo también presente, y no sólo eso sino que fue cambiante de acuerdo a la zona.

Al arranque de las campañas, nadie se esperaba que Samuel García fuera a arrasar en las encuestas y que posteriormente se convirtiera en uno de los primeros gobernadores de Movimiento Ciudadano, mandando junto con Adrián de la Garza y Fernando Larrazábal a un vergonzoso cuarto lugar a la candidata de Morena, Clara Luz Flores Carrales.

En general, fue notable apreciar que Morena ganó la mayoría de las gubernaturas y la mayoría de los congresos los ganó la oposición, y algo que no deja de asombrar es el hecho de que casi en todos los estados en los que ganó Morena y aliados, las nuevas legislaturas se conformarán por una mayoría opositora en la mayor parte de los casos y viceversa, resultando en una elección donde como dice Gerardo Garibay Camarena, tanto “el PRIAN” como el oficialismo ganaron lo mínimo indispensable.

Tiempos de vigilancia han llegado, tiempos en los que cabildear se hace más necesario que otros años, tiempos en los que es preciso discernir a cabalidad cuáles son los problemas reales y cuáles pueden ser resueltos por nuestra propia iniciativa y de qué forma.

Así pues, entre las cosas que no podemos elegir, está la presidencia del Banco de México, que se ha planteado entregar a alguien como Arturo Herrera que muestra más lealtad al presidente que competencias para asumir el puesto. De igual forma, el trato que tenga Obrador con Kamala Harris y en general el gobierno de Estados Unidos es una cuestión netamente observable: se habló del combate a la corrupción y la impunidad, no son temas tan nuevos como pudiera parecer, se habló específicamente de la necesidad de resolver 82 mil casos de personas desaparecidas. Todo esto mientras que buena parte de los mexicanos criticó lo desaliñado del aspecto de AMLO frente a la visita y que no usó cubrebocas mientras ella si lo hizo, y mientras eso pasaba, alguien más se quitaba el cubrebocas para amenazar en plena Plaza de los Fundadores en San Luis Potosí al gobernador que aún está en turno entre otros asuntos que ameritan no quitar el ojo de encima.

Ante acontecimientos tan variados en su temática, surge una interrogante: ¿cuál será el juego del dinero en términos políticos y cuál será el juego político en términos de dinero?, si no nos lo habíamos preguntado al hacer un recuento de todo lo ocurrido esta semana, las declaraciones del presidente de la república una vez más nos empujan a hacerlo: un discurso mezquino que sigue estigmatizando las aspiraciones de superación personal y que además las mezcla con una narrativa cargada con cierto desdén hacia los usos y costumbres de muchos mexicanos.

A fin de cuentas, ¿qué segmenta más el pensamiento social, el discurso o los hechos?, porque valga recordar que las delegaciones del poniente de la CDMX vieron ganar sus candidaturas por perfiles de oposición y el oficialismo solamente pudo conservar la otra mitad, acontecimiento que fue “memeable” al compararle con el muro de Pejín, digo, de Berlín: ese periodo oscuro en la historia de Alemania que finalizó con la caída del muro que dividía la capital alemana, y así como Rusia se reorganizaba para dar fin a la URSS con la perestroika, la República Democrática de Alemania volvía a unirse con la República Federal de Alemania.

Así, entre bromas y reflexiones, compartía con algunos amigos lo curioso que se ve esa ruptura en el mapa, que así como pueden usarse ambas mitades dibujadas para ponerlas como alas al Ángel de la Independencia, de igual forma pareciera que no nadamás buena parte de las ciudades mexicanas están segmentadas de esa forma (el “lado rico” al poniente y el “lado pobre” al oriente), sino que prevalece la apariencia de un México dividido hacia el norte o hacia el sur.

Imposible negar las formas tan aberrantes en las que a lo largo de la historia la injerencia de Estados Unidos ha prevalecido sobre la soberanía de México, y sin embargo constituye una locura pensar que el deep state norteamericano podría ceder a un gobierno mexicano, aún tratándose de un gobierno de izquierda nacionalista ya que hasta en eso nos vienen ganando y eso es lo que Biden o Harris podrían demostrar si no se logra negociar con ellos una agenda común que realmente beneficie a ambas partes.

Por una parte, la nación norteamericana difícilmente actuará de forma aislada a su concepción que le ha definido por años y seguirá siendo el Estado intervencionista que ha sido casi desde su independencia, y ahora que su economía sigue experimentando los estragos de la pandemia con su periodo recesivo antes de las elecciones y una inflación en días pasados que parece resultar de un déficit público ocasionado por gasto público pensado para reactivar su economía, será momento de revisar más de cerca cómo pretende beneficiarse EU de la política exterior, especialmente con México en el marco de la petición de contener en el país a los migrantes centroamericanos.

Por desgracia, la narrativa del presunto enemigo externo en el vecino yanqui y la del aparente enemigo interno que es el rico lleva décadas enquistada en la cultura, no todos habremos leído a Galeno con sus venas abiertas de Latinoamérica, pero la mayoría ha escuchado en el radio o internet a Ricardo Arjona, y pensando en esa dicotomía de México y su población diferenciada podría dársele la razón afirmando que si el norte fuera el sur “sería la misma porquería”, ya que el revanchismo por si solo no tiene de propositivo nada más que invertir los papeles en una dinámica a todas luces disfuncional.

¿Qué hacemos mientras?, él dice en esa canción que la libertad no es mas que una r*mera, y es que entre tantos discursos que animan a probar algo nuevo el rechazo solamente aumenta dado que los vicios del capitalismo o del socialismo lo único que logran es disfrazar el hambre de lo que de verdad es indispensable para vivir ganando el pan de cada día.

Según apuntan los mercadólogos, el problema no es la segmentación del mercado al amparo de la teoría económica que sugiere como estrategia la discriminación de precios –esto es vender el mismo bien o alguno similar a diferente precio según el cliente–, el problema consiste en que quien compra evalúe bien los beneficios a obtener, y esto no lo va a lograr si comete el error que advirtió un profesor de administración en algún momento de la carrera: NUNCA vayas al supermercado con hambre, ya que si lo haces terminarás avorazándote al comprar comida que no te vas a comer.

Por eso es que fracasan algunos emprendedores e inversionistas primerizos, ya que antes de aprender a invertir debieran no solamente aprender a ahorrar sino que también deben aprender a gastar su dinero ordenadamente, pues si no sabes escoger bien qué vas a comer, no sabrás adquirir el activo que más te conviene para invertir, y ya no se diga elegir un político o dos de entre los menos peores.

El plazo de cambio de director para nuestra banca central vence hasta diciembre, ojalá para entonces ya hayamos aprendido algo y lo que nos falló en la urna lo sepamos corregir en la conformación de nuestro patrimonio y en la adquisición de nuestros productos de la canasta básica, pues si bien los precios pueden no llegar a reflejar todo el efecto de nuestras decisiones, lograr que nos alcance el dinero si depende en mayor medida de nosotros y sería negligente de nuestra parte culpar únicamente a alguien más de las malas decisiones que tomamos.

Sobre PoliticArte 
Somos una tribu digital, recolectora de noticias y creadora de periodismo, promotora del arte y admiradora de la cultura mexicana, vigilante del Poder y altavoz del Pueblo.

¡Haz Tribu y comparte PoliticArte!

Te puede interesar