Naturaleza del valor

El problema no es la naturaleza del valor buscado, el problema es qué tan funcional es nuestra participación para dar o recibir valor mediante nuestra participación, sea en nuestro trabajo cotidiano o en las urnas
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@ManuelRodea

¿Confías en el valor o ‘te vale’?, esto a propósito del festejo del día del padre que es la principal figura de confianza y protección ante cualquier circunstancia, pues así como la tormenta tropical “Dolores” ha tocado tierra en las costas del Pacífico sur y trae con ello fuertes lluvias, algunas cosas pueden vislumbrarse en otros terrenos en este verano que comienza.

Recuerdo un poco la queja sobre el calor que Bananarama plasmó en 1984 en una canción que el cine ese mismo año utilizó en la banda sonora de la primer película de la saga de Karate Kid, justo cuando acababan los juegos de vacaciones y Daniel Larusso se enfrentaba a algo que le temía más que a las clases de matemáticas: los bravucones de Cobra kai.

Pasa en las películas, pasa en la música, y pasa también…, ¡si, adivinaron!, en la política y la economía: habrá quienes pasen sin ver cuando de elegir películas se trata y se tengan que descartar algunas, pues habrá quien no le gusten las artes marciales, o esta trilogía en particular, o alguien que sea mucho más fan que el promedio, y es algo tan natural en la sociedad el que “en gustos se rompan géneros” que no tendría por qué escandalizarnos el hecho de que pase en los mercados.

valor actual XXXVII-minValor esperado y segmentación

Se habló ya de segmentación de precios, esa estrategia de marketing que surge de la microeconomía con un nombre más escalofriante para las nuevas generaciones: discriminación de precios. Momento de hacer un alto en el camino y pensar, preguntarnos, ¿es mala la discriminación?

Cuando se habla de cuestiones como el estatus económico o aspectos étnicos las sombras del pasado impulsan nuevos tabúes que sin darnos cuenta se han ido convirtiendo en nuevos supremacismos, ¿o cómo explicamos que se retiren personajes afroamericanos de la marca Aunt Jemima y se censure Lo que el viento se llevó?, ¿cómo dar respuesta a esa condicionante de levantar el puño y arrodillarse ante alguien con una bandera de BLM y funar desde la FIFA el grito burlesco de p*to (cuando hay muchísimas formas de “ofender” en un ámbito deportivo sin una amonestación tan severa como la que enfrenta la FMF)?

Junio se termina pero no el calor del verano, bien puede gozarse en un camastro en la playa bebiendo una piña colada o agüita de coco –sin popote para que mueran menos tortugas–, o sufrirse en el campo donde se pierden cosechas y ganado por las sequías, y ahí se ve la alternancia entre la escasez y la abundancia, y es que la economía estudia la escasez generalizada desde algo simple ontológicamente hablando: TODO SE ACABA tarde o temprano.

Y a todo esto, hay cosas que no dependen de nosotros, ¿o qué más hubiera querido una multitud de gente en el altiplano potosino sino el cumplimiento de un trato con el voto?, ellos no querrían en su sano juicio que no les cumplieran con el pago a cambio de su sufragio por parte del partido que dice amar a la naturaleza, pero quizás pudieron evitar esa decepción si hubieran evitado un trato que peligraba.

A muchos si les cumplieron, se habla de 95 influencers que violaron la veda electoral para pintar de verde el discurso, y se cuenta con el testimonio de Facundo que describió la dinámica después de que se la propusieron y la rechazó: ¿cifras millonarias a cambio de 30 segundos de TikTok o 35 palabras en un tweet?, porque dar una clase virtual de una hora o elaborar un reporte de 35 páginas son trabajos que no pasan de una remuneración de dos o tres dígitos a lo mucho, así de subjetivo es el intercambio de valor y no se puede –y no se debería– intentar cambiarlo de manera forzada.

El problema no es la naturaleza del valor buscado, el problema es qué tan funcional es nuestra participación para dar o recibir valor mediante nuestra participación, sea en nuestro trabajo cotidiano o en las urnas.

Tristemente en la política casi siempre se trata de elegir democráticamente al menos malo dentro de los peores y se tiene a veces que recurrir a alianzas tan disparejas como cuando te toca estar en el equipo de tus compañeros de escuela o de trabajo con los que no te llevas bien, y ahí tenemos un PVEM que ayudó a que el PAN llegara a colocar a su primer presidente en la historia de México, siendo que 21 años después este partido se convierte en uno de los principales aliados de Morena en la cámara de diputados… ¡y una gubernatura!, justo al centro del país, esa intersección entre las tres ciudades principales –México, Guadalajara y Monterrey– y dos de los puertos mercantes principales que son Lázaro Cárdenas, Mich. en el Pacífico y Altamira, Tamps. en el Golfo.

Uno de los candidatos que afortunadamente no ganó tenía como lema de campaña “hacer las cosas mal”, y es natural que exista alguien que piense igual o peor, pero también podemos incidir en nuestro entorno y buscar ponernos de acuerdo para aprovechar oportunidades como la geolocalización mencionada anteriormente, o lo hacemos nosotros o termina haciéndolo alguien con más iniciativa aunque sus intenciones no sean las mejores.

Se dio a entender que esta ventaja competitiva fue reducida a una simple moneda de cambio: hemos visto morenistas indignados por el apoyo que el mismo Mario Delgado manifestó a la coalición PVEM-PT antes que a su propio partido y que prefirieron la fidelidad a Morena antes que el voto útil por quien disputaba de forma cerrada el primer lugar, como también algunas personas dejaron de lado el voto por Morena para que les cumpliera otro populista lo que el primero no pudo.

Así como en la naturaleza podemos distinguir entre la peligrosidad de una araña tigre, una viuda negra y una violinista, o entre una falsa coralillo, una cascabel y una cobra; y también podemos aplicar la estrategia que preserve mejor nuestra vida como atacar o huir, no podemos cambiar a los candidatos, pero si podemos elegir a los menos peligrosos y cargar con un costo menor de las consecuencias de hacerlo; las campañas son el entrenamiento, las elecciones el torneo, la entrega de constancias la premiación y las nuevas gestiones son el momento de la verdad.

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