Amarilla

Horizonte - Ana Matán 21 de abril de 2021 Por Ana Matán
Columna "Horizonte" de Ana Matán
Imagen1-min

Como leí en una ocasión en un portal: la vida debería ser amarilla…¡amar y ya!

A lo largo del día suelo escuchar música: al hacer ejercicio, de camino al trabajo, en los quehaceres de la casa, etc. Escucho música variada y al hacerlo me gusta poner atención en la letra. 

Hace unos días escuchaba con detenimiento la parte de la canción que dice: “¿por qué es tan difícil?…vivir solo es eso… Vivir, solo es eso… ¿por qué es tan difícil?” del cantautor español Alejandro Sanz. Hay muchas versiones de su interpretación y una de ellas se refiere a la insatisfacción de un artista en medio de la fama y el dinero. Y aunque nosotros estamos muy lejos de serlo, podemos sentir que falta algo, pero es el amor lo que nos puede llenar y hacer plena nuestra existencia.

Dentro del ciclo litúrgico, la Iglesia Católica se encuentra celebrando el tiempo de Pascua, mismo que dura 50 días. Por tratarse de una fiesta tan importante, la de mayor relevancia para los católicos, los primeros ocho días después del domingo de resurrección se celebran como si fuese uno solo, con el júbilo del primer día. Se vive la alegría de la victoria sobre la muerte y la esperanza de una vida nueva.

El segundo domingo está dedicado a la misericordia, al amor. La sangre y el agua que brotan de Jesús misericordioso revelan el amor incondicional y total de parte de Dios para cada uno de nosotros. No se reservó nada.

Imagen2-min

En el libro “el nombre de Dios es misericordia”, el periodista y escritor italiano Andrea Tornielli presenta una entrevista hecha al Papa Francisco respecto a los atributos de Dios, en donde hacen mención que el mayor de ellos de acuerdo al Sumo pontífice es la misericordia.

En la novela de Bruce Marshall titulada “A cada uno su denario” nos narra lo siguiente: “El protagonista del libro, el abad Gastón, debe confesar a un joven soldado alemán que los partisanos franceses están a punto de condenar a muerte. El soldado revela su pasión por las  mujeres y las numerosas aventuras amorosas que ha vivido. El abad le explica que debe arrepentirse para conseguir el perdón y la absolución. Y él responde <<¿Y cómo hago para arrepentirme?>>. Era algo que me gustaba y, si tuviera ocasión, volvería a hacerlo ahora también. <<¿Cómo hago para arrepentirme?>> Entonces el abad Gastón, que quiere absolver a ese penitente marcado por el destino y ahora al borde de la muerte, le viene a la cabeza una idea brillante y pregunta. <<Pero, ¿a ti te pesa que no te pese?>>. Y el joven, espontáneamente, responde: <<Si, me pesa que no me pese>>. Es decir, siento no estar arrepentido. Ese lamento es la pequeña grieta que permite al cura misericordioso dar la absolución”.

El Papa afirma que “el primer y único paso que se pide para experimentar misericordia es reconocerse necesitados de misericordia”, es aceptar con humildad los aciertos pero también las fallas. Sin embargo, la sociedad en que vivimos en muchas ocasiones nos orilla a no preocuparnos ni lamentarnos por los errores cometidos y menos arrepentirnos, pero solo es necesario un pequeño resquicio para que ahí llegue el amor y la paz.

Así que no creo que vivir sea difícil… pues solo se trata de ¡amar y ya!

Fotografía - Ana Matán - Ana MatánAna Matán
Libro Diálogos del Corazón - portada-minLibro Diálogos del Corazón de Ana Matán

Sobre PoliticArte 
Somos una minoría creativa, recolectora de noticias y creadora de periodismo, promotora del arte y admiradora de la cultura mexicana, vigilante del Poder y altavoz del Pueblo.

¡Haz Tribu y comparte PoliticArte!

Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no representan necesariamente la opinión oficial de PoliticArte.Mx

Te puede interesar