De los partidos políticos

Ápeiron por Roberto Donjuán 08 de febrero de 2021 Por Roberto Donjuán
Columna Ápeiron de Roberto Donjuán para CulturizArte
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Imaginemos que tenemos un pastel lleno de tierra, lo dividimos en partes y a cada parte le nombramos de alguna manera, ahora le pregunto: ¿Por haber dividido el pastel y dependiendo el nombre de las partes divididas algunas tendrán tierra y otras no? Pues no sé usted, pero yo creo que no.

Ahora cambiemos nombres, el pastel lleno de tierra es la sociedad llena de vicios y una de las partes divididas la nombramos «partidos políticos», continuando con la misma dinámica en este nuevo supuesto y en concordancia con la pregunta anterior: ¿El hecho de que la sociedad esté dividida en partes y una de ellas sea los partidos políticos, esa parte está eximida de tener vicios? Nuevamente no sé usted, pero mi respuesta es que no, los partidos políticos no dejan de tener los vicios que hay en la sociedad, es decir, así haya el partido con el más bonito nombre, con estatutos y principios envidiables, estará lleno de todos los males que aquejan a la sociedad.

Dijo alguna vez Carlos Salinas de Gortari: «El PRI es así, porque así somos los mexicanos» y la verdad es que esa frase tiene toda la razón del mundo, aunque al mexicano promedio no le guste, porque existe en el ideario que los ciudadanos somos mejores, así como también en el mismo ideario existe que un partido es el bueno y otro el malo, se acostumbra a tener la visión de ellos como equipos de fútbol, lo cual es erróneo y dañino para la sociedad. 

Debemos entender bien que, los partidos políticos están integrados por humanos que al igual que nosotros tienen vicios y virtudes. El mexicano que se mete en la fila y se siente chingón por eso, no es diferente al que se hace político y por robar o engañar se siente igual, la única diferencia entre ellos es la posibilidad que tienen de fregar, uno en el poder y el otro no. 

A la mayoría de políticos les encanta que la gente idealice al partido político de su preferencia, pues así podrán seguir dándonos discursos baratos que cuando se gasten bastará con que se cambien de partido o aparezco uno nuevo diciendo que ahora ese sí es el bueno. 

Un ciudadano maduro y objetivo dentro de lo posible, entiende que sería una estupidez sostener que a lo largo de los años los partidos son lo mismo y todas sus miembros iguales, por ejemplo, tenemos al PRI en sus años en el gobierno, afirmar que ha sido lo mismo, demuestra ignorancia histórica la cual es evidente si comparamos un gobierno como el de Echeverría con el de Peña Nieto, o en el PAN la comparación entre Fox y Calderón, no entender las diferencias entre ellos es parte del problema que aqueja a la sociedad. 

Para tener una mejor sociedad debemos entender en su justa dimensión lo que significa un partido político (el que sea), que no son otra cosas más que organizaciones ciudadanas y sirven como medios para acceder al poder público mediante la vía democrática establecida en nuestro país, no más, esto ayudará a dejar la idea que cuando un ciudadano llega al poder le debe dar cuentas a su partido y no a la sociedad, idea perpetuada en todos los ámbitos incluido el político, ello es muy visible a la hora de votar en las legislaturas cuando la mayoría de veces se vota en bloques de una forma dependiendo del partido que se trate. 

De lo antedicho, es lógico a veces, si entendemos que las organizaciones ciudadanas formadas como partidos tienen afinidad en ciertos temas y por eso votan igual sus miembros, pero no siempre debe ser así, debido a que cada legislador representa a un cierto grupo de gente y las necesidades de algunos no son las de todos, aunque muchos actores políticos sostengan como más importante la fidelidad de un representante al partido que a la sociedad, esto no es correcto y le apuesto lo que quiera que la mayoría no aceptaría la siguiente idea: si todos los miembros de un partido deben votar igual porque tienen ciertos postulados, entonces por qué no, nos ahorramos el montón de legisladores que tenemos y que solamente sea uno de cada partido en el entendido que se le otorgará una determinada cantidad de votos conforme al éxito que haya obtenido en las elecciones, por supuesto que ni el más férreo defensor de que los partidos le deben lealtad absoluta al partido le gustaría la idea, pues representaría menor acceso al poder y menos dinero para ellos. 

Todo ciudadano que llega al poder debe representar al pueblo y no a su partido, mientras haga las cosas bien para la sociedad, estará haciendo lo correcto, en consecuencia y en teoría ello no tendría que contravenir a sus partidos o ¿acaso no todos los partidos quieren lo mejor para la sociedad? 

Los partidos desgraciadamente tienen más tierra que pastel, está en nosotros que cambie pues dependerá mucho de nuestras exigencias como ciudadanos y el saber hacerlas, por lo regular, los partidos ni siquiera postulan a lo mejor que tienen, la gente que sale para candidatos de los partidos, suelen ser lo peorcito que tienen, por ello, repiten propuestas vacías, pues proponen cosas que serán su obligación, es decir, cuando escuche que un político le propone seguridad, salud, etcétera, no le estará diciendo nada realmente, pues dichas cuestiones no son porque es buena persona o de que quiera si obtiene el cargo, son su obligación pues así lo manda la ley, las verdaderas propuestas son las que contienen los problemas claramente identificados y las soluciones realistas a ellos, es decir, no es suficiente el «qué» necesitamos el «cómo», al exigirlo evidenciará a los candidatos que no tienen la idea de cómo resolver los problemas y no son aptos para representarnos.

Exijamos más a los candidatos y olvidemos a los partidos, obliguemos a que nos den cuenta a nosotros los ciudadanos y no a sus partidos, solamente así, quizá tengamos algún día mejores personas en el poder que realmente nos representen y cumplan con la obligación que tienen de servicio o que realmente lo intenten, hasta que no pase eso y cumplamos también nuestra obligación como ciudadanos de exigir las mejores partes del pastel y no las peores, tendremos de candidatos a los más famosos, estrafalarios, con dinero y con poder que pueda haber en un partido, pero no a los más aptos.

ROBERTO-minRoberto Martín Donjuán Escobedo

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