Elecciones y el futuro inmediato de Argentina.

Laboratorio Político 02 de diciembre de 2021 Por Jonathan Chávez
Artículo de Jonathan Chávez para PoliticArte. Ciudad de México a 02 de diciembre de 2021.
Mano Argentina. Imagen de Kurious en Pixabay
Mano Argentina. Imagen de Kurious en Pixabay

“La política es casi tan excitante como la 
guerra y no menos peligrosa. En la guerra
podemos morir una vez; en política muchas.”

Winston Churchill

 

El pasado 14 de noviembre se celebraron elecciones en Argentina en las que más de 34 millones de argentinos habilitados para votar, eligieron 127 escaños de diputados de 257, y 24 de 54 escaños de senadores, para renovar la conformación de su Congreso. En esta ocasión la alianza oficialista denominada “Frente de Todos” puso en juego 15 de las 41 bancadas de senadores que tenía y la alianza “Juntos por el Cambio” 9 de las 25 con que contaba; por lo que respecta a la Cámara de Diputados, el oficialismo cuenta 120 espacios de los cuales se renovaron 51 y “Juntos por el Cambio” tiene 115 espacios y renovaron 60 de ellos.

El sistema electoral argentino tiene una forma de gobierno representativa, republicana, federal, y cuenta con diferencias fundamentales respecto al sistema electoral mexicano, entre las que destacan su división político-administrativa, ya que su estructura se divide en 23 provincias más la ciudad autónoma de Buenos Aires, éstas a su vez están divididas en 378 departamentos que son administrados cada uno conforme a su propia Constitución, de acuerdo a lo que dispone la Constitución de la Nación Argentina en su artículo 5.

El congreso argentino es bicameral, con algunas coincidencias con el sistema mexicano pero con diferencias muy importantes, este órgano está dividido en Cámara de Senadores y Cámara de Diputados:

a)    La Cámara de Diputados, de conformidad con el artículo 45 de la Constitución de la Nación Argentina, se conforma por 257 miembros electos directamente por los ciudadanos de las provincias quienes duran en su encargo cuatro años y son renovados escalonadamente cada dos años con derecho a la reelección indefinida.

Camara de Diputados Argentina de Reuters-min
Camara de Diputados Argentina. Imagen de Reuters.

b)    La Cámara de Senadores, de conformidad con el artículo 54 de la Constitución de la Nación Argentina se conforma por 72 miembros, de los cuales tres serán electos por cada provincia y tres por la Ciudad de Buenos Aires, dos escaños corresponderán al partido ganador y el escaño restante al partido con el segundo mayor número de votos; sus miebros podrán ser reelectos de forma indefinida.

Camara de Senadores Argentina.-min
Camara de Senadores Argentina.

El sistema electoral argentino tiene una característica muy importante que hace que la participación ciudadana aumente elección tras elección pues el ciudadano con derecho a voto en elecciones generales tiene la obligación de presentarse en las urnas y emitir su sufragio, de lo contrario es multado con hasta 100 pesos argentinos (un dólar). 

En concordancia con el marco jurídico argentino solo podrán competir por algún asiento en disputa aquellos interesados que hayan obtenido el 1.5% de los votos válidos en las PASO (elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias). Así mismo tendrán derecho a voto aquellas personas que tengan 16 años cumplidos al día de la elección y figuren en el padrón electoral respectivo.

Las elecciones del pasado 14 de noviembre estuvieron marcadas por tres problemáticas con bastante relevancia en la nación argentina: la crisis económica, la crisis de inseguridad y la incertidumbre política y electoral.

Derivado de esta elección el peronismo sufrió la peor derrota desde 1983, año en que Argentina volvió a la democracia luego de padecer una serie de dictaduras militares que la habían aniquilado. Por primera vez, desde al año mencionado en líneas anteriores, esta opción política pierde la mayoría en la Cámara de Senadores al obtener 34 de los 41 asientos que estuvieron en disputa, mayoría que en varios periodos había resultado apabullante.

Ya el 12 de septiembre de este mismo año se habían celebrado elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias, mejor conocidas como PASO, en las que la alianza “Frente de todos” impulsada por el Presidente Argentino Alberto Fernández y la Vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, sufrió una estrepitosa derrota a manos de la alianza organizada por el ex Presidente de corte derechista Mauricio Macri, en donde los aliados peronistas perdieron 18 de las 24 provincias que estuvieron en juego, incluidos sus bastiones electorales como Chaco, la Pampa, Tierra del Fuego, Misiones, Santa Cruz y la más importante de todas, electoralmente hablando, Buenos Aires, que hasta ese momento se consideraba el bastión político electoral más importante del peronismo y que es el mayor distrito electoral de toda Argentina ya que cuenta con 17 millones de votantes y concentra más del 40% del padrón electoral.

Sin embargo, a pesar de la derrota el peronismo sale fortalecido con respecto a las pasadas elecciones PASO, debido a que la mayoría de los estudios y encuestas dibujaban un resultado sumamente catastrófico para el oficialismo, no obstante, a nivel nacional la diferencia de votos fue solo del 9%, mantuvieron la mayoría en la Cámara de Diputados, lograron revertir la diferencia de votos en Buenos Aires quedándose a unos cuantos votos de la victoria y ganaron en provincias como Chaco y Tierra del Fuego que habían perdido en septiembre, lo que los coloca en una posición de competencia electoral para la elección presidencial venidera.

A nivel nacional “Juntos por el Cambio” obtuvo el 42% de los votos contra el 33.6% del “Frente de Todos”, sin embargo, la alianza liderada por Mauricio Macri ganó en las provincias más grandes: Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Mendoza. El peronismo perdió 15 de los 24 distritos a nivel nacional.  

Urna elecciones Argentinas.-min

Por lo que respecta a Buenos Aires la alianza “Juntos por el Cambio” ganó por apenas el 1.3% de los votos, lo que nadie esperaba el día anterior, ya que todos los estudios, análisis y encuestas avizoraban una derrota contundente del “Frente de Todos”, como la que tuvo contra la coalición de Mauricio Macri en el 2015 quien ganó con el 47% de los votos contra el 25% de los peronistas.

No cabe duda que en estas elecciones el pueblo argentino ejerció su derecho al voto con la firme  intención de dar un castigo ejemplar al gobierno peronista, a través de su sufragio dejó de manifiesto su malestar por la crisis económica que hoy padece Argentina, entre los datos a destacar podríamos mencionar que en lo que va del año la inflación ha sumado más del 52% en los productos de la canasta básica por lo que el oficialismo tuvo que decretar el congelamiento de un listado de productos con el afán de contener y aminorar las alzas desproporcionadas de precios. Sin embargo, este no es el único problema económico que aqueja a los argentinos ya que las cifras de desempleo rondan el 10% con una clara tendencia al alza y la pobreza ha aumentado hasta llegar a un preocupante 40%.

Aunado a lo anterior, el mal manejo de la pandemia de COVID 19 pasó factura al gobierno de Fernández, ya que Argentina es el noveno país a nivel mundial con más contagios llegando a la grave cifra de 5.3 millones de enfermos y desafortunamente de éstos 166 mil fallecieron, cifras que son menores que otros países pero que los argentinos no perdonaron y no dejaron pasar al emitir su voto, ya que muchos han considerado que se realizó un mal trabajo o simplemente consideran que se pudo hacer más para contener la pandemia. No omito comentar que la cuarentena impuesta por el gobierno de Alberto Fernández fue una de las más largas a nivel mundial. 

Así mismo esta pandemia golpeó dramáticamente la situación económica ya que el Producto Interno Bruto cayó 9.9%, una de las caídas más fuertes de la región, lo que agravó la crisis económica en Argentina heredada por Mauricio Macri y apuntalada por Alberto Fernández.

Argentina viene arrastrando una crisis económica desde el año 2018, año en que una profunda recesión afectó la economía de millones de hogares argentinos y que en el año 2019 le costó una dolorosa derrota al ex Presidente Mauricio Macri quien hoy lidera la alianza “Juntos por el Cambio”, sin embargo y como se hace notar en el resultado de la elección analizada, los argentinos consideran que el Presidente Alberto Fernández ha hecho poco o nada para revertir los estragos de este grave problema y por ello le ha dado a la alianza “Frente de Todos” un contundente voto de castigo. 

Entre las decisiones tomadas por el oficialismo durante la pandemia y que se han considerado como las más controvertidas se encuentran la de prohibir los despidos de empleados, lo cual tuvo como consecuencia que más de 40,000 comercios y pequeñas empresas se hundieran y quebraran, las escuelas se cerraron por más de un año y medio, se prohibieron los vuelos comerciales internacionales y locales por más de un año, además de que no se tuvo la eficiencia para conseguir vacunas de una manera pronta y oportuna, circunstancias que mermaron la imagen pública del Presidente.

Al Presidente Alberto Fernández le quedan dos años de gobierno pero con un nublado panorama económico ya que acarrea varios pendientes que están pegando directamente a los bolsillos de los argentinos, entre éstos destacan, por ejemplo, la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) de la deuda de 44,000 millones de dólares que Mauricio Macri dejó en suspensión y que hasta el momento ha sido aplazada para evitar posibles medidas que golpeen al pueblo argentino y que por consecuencia puedan impactar aún más en los elecciones venideras; dicha suspensión está conteniendo la probable afectación de la economía familiar argentina ya que en este tipo de casos, el Fondo Monetario Internacional generalmente recomienda medidas que suelen afectar al gasto público, a los sectores productivos, a los trabajadores del estado, pensionados, seguridad social, entre otros, lo que agravaría la ya de por si precaria situación de la población que ha dejado tras de si la pandemia del COVID 19.

Luego de la derrota electoral los analistas y expertos en política económica se preguntan si el gobierno del Presidente Alberto Fernández se desprenderá del ala radical de su alianza, los llamados “Kirchneristas duros”, encabezados por la  Vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, si implementará medidas heterodoxas y abordará el espectro político de centro que le permita sacar a flote al país de su grave crisis o si se radicalizará y dará un giro a la izquierda radical e implementará medidas desesperadas que pudieran poner en riesgo la estabilidad no solo política sino social del país sudamericano.

Con el resultado obtenido por la alianza “Juntos por el Cambio” el alcalde de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, se posiciona como uno de los más apuntalados precandidatos para hacerle frente al Presidente Alberto Fernández quien, a pesar de la derrota, es muy probable busque la reelección y compita en las elecciones presidenciales del año 2023.

Un dato de llamar la atención es que nuevamente vemos como en la mayoría de las elecciones en donde se polarizan las posturas políticas o el desencanto en contra gobierno es muy alto, los partidos u opciones políticas populistas, ya sean de izquierda o de derecha, salen a flote aprovechando el hartazgo del ciudadano que muestra su enojo a través de su voto a favor de los extremos.

En Argentina no fue la excepción ya que las dos opciones más corridas a los extremos lograron posicionarse en el imaginario colectivo: la izquierda trotskista a través del Frente de Izquierda-Unidad, que obtuvo un resultado histórico y tendrá 4 espacios en la Cámara de Diputados, la llamada derecha libertaria organizada en el partido “Avanza Libertad”, encabezada por José Luis Espert, quienes obtuvieron 3 escaños, y la extrema derecha a través del partido “Libertad” encabezado por Javier Milei, líder mesiánico y populista al estilo de Donald Trump o Jair Bolsonaro, quien resultó electo como diputado ya que su partido obtuvo el 17% de la votación, con lo que ganó dos escaños y quien en la elección anterior ya se vislumbraba como una probable opción al obtener el 13% de los votos.

Como resultado de esta elección es claro que uno de los grandes retos del Presidente Alberto Fernández antes de dejar el gobierno o resultar reelecto es pactar y hacer los compromisos necesarios con la oposición hoy triunfadora para llegar a un buen acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y no caer en impago en marzo del año 2023, el cual reprogramaría los vencimientos a cambio de un plan económico, lo que podría generar, en caso de no ponerse de acuerdo, que se implementaran medidas radicales contra los que menos tienen, otro duro golpe a la economía argentina del cual sería extremadamente difícil levantarse. 

En los próximos días seremos testigos de si los actores políticos de Argentina, de todos los signos e ideologías políticas, tienen la capacidad de llevar a buen puerto este y otros asuntos de gran relevancia para la economía de este país o si por el contrario gana la arrogancia y la animadversión creciente entre ellos en detrimento del pueblo argentino, ya que el actual gobierno solo tiene dos semanas para terminar de delinear su programa económico plurianual, que éste sea aprobado por la oposición y que de igual manera sea aprobado por el Fondo Monetario Internacional y así evitar caer en un Default.

No se puede dar por derrotado al Presidente Alberto Fernández, como en todas las elecciones, en dos años puede pasar hasta lo inimaginable, por ejemplo, habrá que esperar que no haya rompimiento en la alianza opositora, ya que tanto Mauricio Macri como Horacio Rodríguez Larreta tendrán la intención de encabezar la candidatura presidencial y existe el riesgo latente de un cisma. Así mismo, el gobierno peronista tendrá algunas ventajas sobre la oposición como lo puede ser una buena estrategia de vacunación contra el COVID 19 que se concatenaría con el mejoramiento de los indicadores económicos ya que la actividad económica aumentará y con ello el crecimiento, también habrá distribución de programas sociales a los más desfavorecidos, distribución de apoyos a pequeños comerciantes, beneficios fiscales a pequeños y grandes empresarios, entre otras estrategias que podrían ayudar a revertir la tendencia que hasta ahora se ve difícil de superar.

Jonathan-minJonathan Chávez
Nicaragua Imagen de David Peterson en Pixabay-minNicaragua. De la Revolución a la Dictadura. Artículo de Jonathan Chávez. #PoliticArte

Sobre PoliticArte 
Somos una minoría creativa, recolectora de noticias y creadora de periodismo, promotora del arte y admiradora de la cultura mexicana, vigilante del Poder y altavoz del Pueblo.

¡Haz Tribu y comparte PoliticArte!

Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no representan necesariamente la opinión oficial de PoliticArte.Mx

Te puede interesar