UN CAMINO DIFERENTE por Cristina Guzmán

HumanizArte 05 de octubre de 2020 Por Cristina Guzmán
¿Qué pasó? marca algo diferente … sientes como el cuerpo te tiembla, como tu corazón lucha por salir de tu pecho y como de pronto tus ojos están llenos de lágrimas...
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UN CAMINO DIFERENTE

Por Cristina Guzmán 

Has pasado 5 años esperando la noticia de su llegada… cada noche pidiendo poder vivir la experiencia de ser madre, mirando alrededor y observando a ese círculo de amigas que has tenido desde la infancia, las cuales  se encuentran ya acompañadas por un pequeño pedacito de si mismas corriendo por el parque, riendo sin parar… eres participe de estos momentos porque aún cuando no perteneces al clan, te estiman y te hacen parte de él, más eso parece alimentar el vacío. 

Al día siguiente la misma rutina… dirigirte al trabajo y asumir que aún no es tu  tiempo, alejar ese sentimiento de añoranza y refugiarte en lo que más te gusta hacer, sin embargo algo es diferente… ese sueño tan latente que te tiene distraída de tus actividades… no sabes que pasa… dormiste muy bien… ese antojo tan marcado por ciertos alimentos, y sobre todo ese pequeño malestar en el estómago que seguro se dio por comer eso que no te gusta, pero que por educación probaste, más ya son 5 días desde que lo consumiste… ¿Aún puede estar haciendo daño?.

Entre el andar de ese día y aún con las molestias sonríes y tratas de cumplir con tus funciones de la mejor manera posible, más es evidente que algo cambio… se da la tan anhelada hora de salida, necesitas ir a acostarte, el sueño esta venciéndote, pero antes de salir esa amiga que llegó para acompañarte en tantos momentos de la vida te dice: toma, por favor hazte esta prueba, yo se lo que te digo. 

Las miras con nostalgia, ella sabe que has pasado ya por muchos “negativos”, que han sido muchas lágrimas derramadas… - ¿Es en serio tu sugerencia? preguntas, -confía en mi- responde.

Llegas por fin a casa, abres la puerta y de pronto ese olor tan profundo que no sabes de donde viene te cala hondo en la nariz, es mejor subir a dormir, aprovechar que aún faltan dos horas para que tu compañero de vida llegue … subes, dejas la bolsa y el abrigo en el closet, te quitas tacones y te pones esos calcetines que te cobijan los pies, acomodas tu uniforme, te pones ese pants que es tan cómodo y ahora sí, todo está listo, solo que antes pasas al baño, eso también urge… recuerdas que hoy te obsequiaron algo, y con resignación lo tomas, entras al sanitario y esperas.

Abres los ojos… dormitaste unos minutos y solo quieres llegar a la cama, tomas algo de papel y te encuentras con la tira que usaste hace unos minutos y que para ti es tan familiar… y de pronto… ¿Qué pasó? marca algo diferente … sientes como el cuerpo te tiembla, como tu corazón lucha por salir de tu pecho y como de pronto tus ojos están llenos de lágrimas...no marca un negativo… por fin es POSITIVO.

Pasaron 5 años de espera en tu vida, después 38 semanas de espera en tu vientre… y se llegó el día de  la cita tan anhelada, por fin la conocerás… tu deseo más profundo tendrá rostro, son varios en la fila para conocerla… unas cuantas horas entre intervención y recuperación, te pasan al cuarto, tocan la puerta y es la enfermera que viene con ella… bienvenida Marijo.

10 meses disfrutando sus risas, sus bellos ojos, sus balbuceos, deleitarte con su olor, con sus manitas, sentir en tu cuerpo el amor más grande que jamás sentiste, ese afán de cuidarla y enseñarle tantas cosas, más llegó ese día en que papá noto algo raro... te dice: siento que ella no me oye, debemos ir con un especialista.

Por supuesto que está equivocado piensas, ella sonríe cuando yo le hablo, ella responde a mis besos balbuceando… él está equivocado. Tratando de disipar dudas acuden al médico, después de algunas pruebas indica: es correcto, la niña no reacciona a la estimulación auditiva practicada, sugiero realicen unos estudios más concretos para determinar el grado de perdida, y empiezas a sentir esa angustia, esa desesperación por saber que es lo que realmente pasa, se agenda los estudios, se practican y el audiólogo emite: su pequeña tiene hipoacusia bilateral profunda, ella no escucha de ambos oídos, mas que ruidos muy estruendosos… 

La ves, la abrazas y ese deseo tan profundo de cuidarla y protegerla se ha disparado al millón, deseas poder hacer todo lo necesario para que no sufra, para que nadie la trate mal y de hacerlo, sacarás a esa fiera dormida en ti que es capaz de todo y contra quien sea por evitar que la lastimen, le tomas su manita, la besas, la acurrucas contra ti , y te descubres llorando como nunca lo habías hecho, con una angustia y pesar tan grande, volteas al cielo y preguntas : ¿Por qué a mi hija? ¿por qué después de tanta añoranza y cuidados nos ha tocado un camino diferente? ¿Por qué?.

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