1984 La Nuevalengua Hoy.

Artículo de José Buendía para PoliticArte
1984 PoliticArte

Por José Buendía 

La obra cumbre de George Orwell, escrita en 1948 y publicada un año después, es sobre todo famosa por acuñar la figura del “Gran Hermano”, ese ser omnisciente y panóptico que monitorea, a través de las telepantallas, las vidas de todos los habitantes de Oceanía (uno de los tres Súper Estados en los que se divide este universo literario), pero bien cabe releer la obra en nuestros días para subrayar la advertencia hecha respecto a los peligros de la destrucción del lenguaje como estrategia para la alienación de las personas.

george-orwell-g4cd099bfb_1280

Si bien en las distopías literarias (Un Mundo Feliz; Farenheit 451; La Naranja Mecánica) los autores nos presentan diversas versiones del camino para llegar a ser hombres y mujeres con menos libertad, (porque el hecho de que lo seríamos no se ponía en duda); en la de Orwell se ponen de manifiesto dos veredas con las que convivimos en pleno 2022, si, me refiero a que si ponemos atención, en la actualidad podremos identificar actitudes en diferentes gobiernos del mundo encaminadas a ejercer un mayor control sobre nuestras libertades. 

La destrucción del lenguaje.

Umberto Eco, filósofo medievalista e intelectual fundamental para entender la historia del siglo pasado y la de este, señala en su famosa conferencia titulada “El Fascismo Eterno” (1995), en la que señala 14 características para reconocer un régimen fascista (y plantea que no es necesario que convivan las catorce sino que una sola basta para “coagular la nebulosa fascista”), señala como la última que el fascismo eterno o ur-fascismo habla la nuevalengua inventada por Orwell en su distopía y da el ejemplo de que en los textos escolares nazis o fascistas se basaban en un léxico pobre y en una sintaxis elemental, “con la finalidad de limitar los instrumentos para el razonamiento complejo y crítico”

En el capítulo 5 de la primera parte de la novela nos presentan a “Syme”, un sádico personaje, miembro del Partido Exterior y uno de los expertos dedicados a compilar la undécima edición del Diccionario de nuevalengua,  el idioma oficial de “Oceanía” ideado para hacer frente a las necesidades ideológicas del Socialismo Inglés. Aquí “Syme” le revela al protagonista, que su trabajo no consiste en inventar nuevas palabras sino en destruirlas.

“Cualquier palabra incluye su contraria. Fíjate, por ejemplo, en la palabra “bueno”. Si tenemos esa palabra, ¿de qué nos sirve “malo”? “Nobueno” es igual… incluso mejor porque es exactamente el contrario mientras que la otra no lo es.”

Es a través de Syme que se desvela cual es el objetivo final de la nuevalengua, y que consiste en reducir el alcance del pensamiento, ya que con menos palabras el rango de conciencia será cada vez más pequeño.

“De hecho, no existirá el pensamiento tal como lo entendemos hoy. La ortodoxia equivale a no pensar, a no tener la necesidad de pensar. La ortodoxia es la inconsciencia.”

Portada de Ensayo sobre la Cegurea de José SaramagoEnsayo Sobre la Ceguera (encuentra las diferencias)

Tomando en cuenta que Syme es miembro del Partido Exterior que gobierna “Oceanía” , debemos interpretar que hay una intención del Estado encaminada a controlar a sus habitantes a través de la reducción de su pensamiento y parte de la fórmula que utiliza  para llevarlo a cabo es  con la destrucción del lenguaje. La nuevalengua estaba pensada para disminuir el alcance del pensamiento.

¿Cómo se destruye el lenguaje en la actualidad?

En la actualidad somos testigos de gobernantes que utilizan un léxico cada vez más simplificado, aparentemente disruptivo, y que buscan dirigir su discurso a las emociones de sus simpatizantes para gobernar sobre sus pasiones al mismo tiempo que limitan y empobrecen sus capacidades cognitivas en la búsqueda de perpetuarse en el poder. Lo terrible del asunto es que tanto simpatizantes como opositores terminamos utilizando, –como si hubiéramos sido hipnotizados–, los términos pegajosos y las frases simplonas en nuestro lenguaje diario, sin darnos cuenta que en muchas ocasiones al hacerlo estamos incluso cambiando el significado de algunas palabras al mismo tiempo que estamos colaborando a la destrucción de nuestro lenguaje.

En la undécima edición del diccionario de nuevalengua que aparece como apéndice de la novela 1984, se da un ejemplo con la palabra “libre”, la cual seguía existiendo en este nuevo idioma pero solo podía utilizarse en frases como “Este perro está libre de pulgas” o “Este campo está libre de malas hierbas”, debido a que la libertad política e intelectual habían dejado de existir y por tanto no podían emplearse en otro sentido, de esta manera “libre” se había convertido en una palabra vacía y despojada del significado que hasta hoy conocemos todavía.

Términos como “Fake News”, o “Neoliberales” se utilizan hoy peyorativamente para atacar, en el primer caso a la prensa que ejerce su derecho de cuestionar las decisiones de gobierno, y en el  segundo para atacar a aquellos que defienden las libertades económicas, el libre comercio y la reducción del gasto público, pero muchas veces cuando las utilizamos no tenemos consciencia del significado de las palabras o los términos ni siquiera para señalar su mal uso, con lo que nos terminamos convirtiendo en una pequeña parte de la masa que hace eco de las frases de moda. En una ocasión mientras conversaba con un amigo me preguntaba ¿qué es ser neoliberal?, a lo que respondí que al parecer es todo aquello que no esté de acuerdo con el gobierno, y posiblemente este pueda llegar a ser su nuevo significado.

Otra forma en la que todos los días somos testigos de la destrucción del lenguaje es a través de la escritura en los medios digitales y las nuevas tecnologías. Los teléfonos móviles y los celulares nos han convertido a todos en comunicadores que envían y reciben mensajes en el espacio público. Las reglas lingüísticas generales, tanto ortográficas como gramaticales no se respetan en la comunicación digital en parte por su carácter relajado y espontáneo, por su semejanza con el lenguaje oral, y el acceso a herramientas para añadir imágenes a los mensajes aunque todo esto en principio no debe implicar una licencia para que el lenguaje se emplee de forma descuidada.

Conclusión.

El planteamiento hecho por George Orwell en 1984 en el que el gobierno utiliza como una de sus estrategias para la perdida de la personalidad de los habitantes de “Oceanía” el de la creación de la nuevalengua parece haber dejado el terreno de la ficción literaria desde hace tiempo. El discurso político se ha empobrecido hasta niveles sinceramente vergonzosos con el pretexto de “llegar a la gente”, y peor aún con la intención de manipularla. Es cierto que las personas están cansada de discursos rimbombantes y llenos de tecnicismos, pero ¿es necesario hablar el mismo lenguaje de Bolsonaro o de Maduro para poder derrotarlos? Mi respuesta es ¡No! Lo primero que hay que hacer es entender este lenguaje y las consecuencias que puede tener en nosotros que lo hablemos también, para después encontrar un lenguaje encaminado a superarlo.

Ante una tarea tan compleja creo que hay dos propuestas simples que nos pueden ayudar a evitar las trampas de la nuevalengua. La primera es a través de la lectura de textos literarios. No debe sorprendernos que los fondos de cultura sean los primeros sacrificados de los presupuestos para atender las necesidades productivas del Estado, se sacrifica porque difícilmente se traduce en beneficios económicos pero también porque hay aquellos a quienes les conviene mantenernos ignorantes para poder ser más fácilmente manipulados. El conocimiento es un fin en sí mismo no el medio para producir algo y en este sentido la lectura literaria o los saberes humanistas se convierten en un acto de rebeldía y la clave para estirar las fronteras de nuestro pensamiento.

La segunda tiene que ver con el cuidado de las normas lingüísticas generales en la escritura digital en las diferentes redes sociales que utilicemos, de esta manera nos estamos asegurando que los que nos lean entiendan de manera correcta nuestros mensajes al mismo tiempo que protegemos nuestro lenguaje. En este punto les recomiendo el “Libro de estilo de la lengua española” de la Real Academia Española de la Lengua, mismo que contiene una serie de indicaciones generales para la comunicación digital. Creo firmemente que estas propuestas nos pueden ayudar a estar preparados para identificar y combatir  las diferentes formas de nuevalengua que rápidamente van ganando terreno en nuestros días.

Distopía. The Digital Artist en PixabayLas novelas distópicas y la realidad de hoy.

Artículo publicado en la revista: Humanismo y Sociedad, el 19 de mayo de 2020.

Tribu PoliticArte

Somos una minoría creativa, recolectora de noticias y creadora de periodismo, promotora del arte y admiradora de la cultura mexicana, vigilante del Poder y altavoz del Pueblo.

Sobre PoliticArte 
Somos una minoría creativa, recolectora de noticias y creadora de periodismo, promotora del arte y admiradora de la cultura mexicana, vigilante del Poder y altavoz del Pueblo.

¡Haz Tribu y comparte PoliticArte!

Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no representan necesariamente la opinión oficial de PoliticArte.Mx

Te puede interesar